Suscríbete
 
 

Categoria: 

El reconocido humorista, oriundo de Jenesano, Boyacá, reveló a los colombianos los bonitos y difíciles momentos de su niñez y adolescencia. Además, confesó que contempló ser cura para no tener que prestar el servicio militar.

Frey Eduardo Quintero, más conocido como "Boyacomán", confesó todas las pericias que tuvo que enfrentar antes de llegar a la fama y ser parte del elenco de Sábados Felices.

El humorista, muy orgulloso, cuenta que nació en el seno de una excelente y humilde familia y se declara el consentido de su madre, doña Myriam Suárez Parra, quien dice: “La llegada de mi hijo fue muy hermosa, yo quería coger ese niño y correr por todo el pueblo y decir este es mi hijo, me regalaron un niño. Porque mi delirio eran los niños. Yo quiero mucho a mi hija, la adoro, pero es que frey es la luz de mis ojos.”

No obstante, también pasó momentos tristes, él recuerda que su padre abandonó la casa luego de una fuerte crisis económica. Desde entonces, tuvo que lidiar con la escasez en su hogar y pasar de ser el consentido a tener valentía para luchar.

Asímismo, Quintero cuenta que a los 20 años partió a Bogotá para solucionar los problemas que dejó su papá, pero las cosas no salieron como esperaba. Fue tal la desesperación que pensó en el suicidio. 

Agregó, que el ser muy consentido por su mamá le dificultó adaptarse a diferentes empleos y entornos por lo que sentía que no podía avanzar, pero una señal le hizo entender que debía ser fuerte y continuar en la lucha.

Mientras tanto, nunca pensó que su amistad con el humorista ‘Pacho sin fortuna’ era el inicio de una carrera exitosa. Una noche, su hermana estaba mirando Sábados Felices y le comentó que él debería presentarse, algo que no descartó por lo que decidió viajar a Bogotá con 20 mil pesos, los cuales le había dado su mamá.

A pesar que él mismo no se tenía mucha fe, ‘Boyacoman’ en la audición impresionó a los jurados con un personaje representativo de su departamento. Los nervios, le ayudaron a mostraron su mejor esencia y talento para brotar risas en el público.