Suscríbete
 
 

Categoria: 

Existen muchas personas en el mundo que adoran ayudar a los perros que no tienen una familia que los alimente, pero hoy queremos platicarles el caso de un hombre que ha llevado su amor por estas criaturas a un nivel diferente.

Michael J. Baines comenzó a dar un poco de comida a sus amigos perrunos en Tailandia desde 2011 y continuó haciéndolo hasta ahora. La única diferencia entre ese tiempo y el actual, es que antes alimentaba a un grupo pequeño de caninos; ahora son 80 los hocicos hambrientos que diariamente lo persiguen por las calles para comer un guisado hecho de arroz hervido, pollo, pescado y hasta carne de puerco para darle sabor.

Baines nació en Escocia, pero su familia se mudó a Suiza cuando él tenía sólo dos años. Al crecer, comenzó a visitar Tailandia para vacacionar y tiempo después, comenzó a vivir ahí y abrió un restaurante llamado Carrot, en la ciudad de Chonburi, cerca de Bangkok.

Cuando él trabajaba en otro restaurante (antes de abrir el suyo), se topó con una perrita lastimada en la parte trasera del lugar y después de atender sus heridas y darle de comer, se enamoró completamente.

Le di de comer aquella tarde y ella comenzó a visitarme todos los días a la misma hora. Ese fue el inicio y yo continué haciéndolo, dijo Baines a Unilad.

Este señor ahora tiene 49 años y posee una perrera donde cuida a 80 de estos animalitos; eso sin contar a los otros 80 que alimenta en la calle, los 40 que mantiene en un hogar especial y los 11 que tiene como mascotas en su casa. Incluso ha reunido a un equipo de amantes de los caninos que tan sólo este año, han rescatado a 104 de ellos.

Cuando se hizo de la perrera antes mencionada, el lugar tenía suelo de cemento y sólo habían jaulas donde guardaban a los perros. Después de reunir 35 mil dólares en tres semanas, Baines comenzó a hacer modificaciones que incluían agregar pasto, árboles, una piscina y un cuarto de atención veterinaria. Hasta tiene un sitio web en donde ustedes pueden hacer sus donaciones para echarle la mano.

En Tailandia, decenas de miles de perros nacen en las calles y sufren un cruel destino al ser sacrificados de horribles maneras. De acuerdo con lo que publicó The Hufftington Post, las perreras tienen métodos inhumanos para controlar la población canina, ya que muchas veces los envenenan para ahorrar dinero; a veces incluso los dejan morir de hambre antes de recurrir al veneno.

Michael dice que la tarea de educar a un país completo es bastante difícil, pero que gracias a The Man That Rescues Dogs, su organización sin fines de lucro, se han logrado muchos progresos. Ahora la gente cobra aún más consciencia de la vida de estas bellas criaturas y procura esterilizarlas para prevenir que muchas de estas terminen en la calle.

Si la gente tuviera más compasión, tomara mayor responsabilidad de sus mascotas y educara a sus hijos en la escuela, el problema desaparecería lentamente y los perros podrían vivir felizmente en un hogar, en vez de vagar por las calles buscando por comida, agua y cariño, dijo Baines.

Ojalá existieran más personas como él en el planeta, porque nuestros amigos perrunos lo necesitan. De todos modos, cada uno de nosotros puede hacer la diferencia.

Publicidad