Suscríbete
 
 
Publicidad

Categoria: 

En la Serranía de Cuenca, el agua de mineralización débil conserva sus propiedades exclusivas, que Solán de Cabras se compromete a preservar desde hace más de dos siglos.

¿Sabías que al Agua Mineral Natural se le atribuyen tradicionalmente propiedades sanadoras? Especialmente, las aguas procedentes de este enclave privilegiado de la naturaleza han sido objeto de elogios por parte de reyes y personajes históricos de todos los tiempos.

Este significado mágico tiene, en realidad, su base científica, puesto que el Agua Mineral Natural conserva propiedades de pureza exclusivas que la diferencian de otras aguas.

El Agua Mineral Natural es una denominación de calidad. Oficialmente, se refiere a aquellas aguas de manantial (subterráneas, que brotan espontáneamente al exterior) protegidas contra los riesgos de contaminación, bacteriológicamente sanas y con una composición constante en minerales y otros componentes.

Durante siglos, las lluvias han regado el paisaje de la Serranía de la Cuenca, un enclave privilegiado a 950 metros sobre el mar. Aguas de todos los tiempos acarician allí cada uno de los poros de las capas de sedimentos jurásicos, desde hace más de 3.600 años, equilibrando así su composición, de mineralización débil. Brota a una temperatura constante de 21 grados centígrados, sin importar las estaciones.

Entre las características únicas de este Agua Mineral Natural se incluye, además, su proceso único de decantación: el agua brota por la propia ley de la gravedad, respetando a la naturaleza y dejando que el manantial siga su proceso natural.

Los manantiales de los que se obtiene el agua están protegidos por la corteza terrestre y mantienen sus propiedades naturales. No es necesario, por tanto, que el agua pase por tratamientos desinfectantes para su consumo.

Y si este acuífero subterráneo natural está protegido por la naturaleza, ¿cómo llega este inmejorable agua hasta nosotros? Prácticamente, del manantial a nuestro organismo, dado que se embotella a apenas cien metros de su depósito natural.

Se encarga de envasar y hacer llegar hasta ti este agua del manantial de la Serranía de la Cuenca. Y su nombre no es casual, dado que hace honor a las propiedades saludables que se atribuyen desde hace siglos a este agua. Según testimonios de pastores que datan del siglo XV, las cabras se curaban más rápidamente al beber y al bañarse en las aguas que brotaban del manantial en una solana.

En 1787 se realizó el primer análisis de las aguas, y Solán de Cabras obtiene el reconocimiento oficial de agua mineromedicinal. Después, en el año 1790, este agua fue declarada de utilidad pública por el Rey Carlos IV. Su composición apenas ha variado hasta hoy.

Un envase único que perserva sus propiedades

El característico diseño de la botella de Solán de Cabras, que ya es un verdadero icono, tiene una razón de ser: se encarga de protegerla de cualquier alteración lumínica para asegurar que el sabor y las propiedades del agua permanezcan invariables. El lanzamiento de su botella, en 1997, supuso una revolución en el mercado de las aguas minerales.

El enclave único y natural del que procede este agua de la Serranía de la Cuenca supone un compromiso por parte de Solán de Cabras para su cuidado, que asegura que las propiedades de estas aguas permanezcan inalterables, como lo llevan haciendo durante más de dos siglos.

Fuente: muyinteresante.es / MF

Publicidad