Suscríbete
 
 

Categoria: 

Bogotá.  Colombia celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales el 27 de mayo,  después una campaña larguísima marcada por la dura confrontación entre izquierda y derecha, las inquietudes por la continuidad de los acuerdos de paz con las FARC, la política antidroga y un debate sobre regeneración democrática.

El país afronta una etapa de transición sin precedentes con los derechos humanos y la desigualdad como asignaturas pendientes. No obstante, el cuadro macroeconómico del país se mantiene estable. Eso es lo que ha ratificado  la calificadora de riesgos Fitch, una de las agencias que definen los estándares crediticios internacionales, que ha mantenido la nota BBB, alcanzada por primera vez en 2013.

La firma no aprecia riesgos en la celebración de las elecciones porque, gane quien gane, considera que no se producirá un cambio de las políticas macroeconómicas durante la próxima legislatura. Según la mayoría de las encuestas, hay dos candidatos con más posibilidades de disputarse la presidencia en segunda vuelta.

Esto es, el uribista Iván Duque, aspirante conservador que ha hecho de la economía su principal caballo de batalla, y el exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, con un discurso antiestablishment que recoge consensos sobre todo en las clases populares y entre los jóvenes.

El Gobierno de Juan Manuel Santos, quien entrega el mando en agosto, ha aprovechado la ocasión para presumir de la estabilidad del país en un contexto de fortaleza del dólar y en medio del vendaval inflacionista que azota a Argentina, que pidió un rescate al Fondo Monetario Internacional (FMI). “El panorama es positivo. Vamos por buen camino”, destacó el presidente desde Europa en una gira internacional.

Según Fitch, la deuda del Ejecutivo, que supera el 41% del PIB, también se ha estabilizado, al igual que la corrección del déficit fiscal, que pasó del 4% en 2016 al 3,6% el año pasado. El crecimiento económico general, que está al centro de los debates de campaña, lleva dos años por debajo del 2%. La perspectiva de la agencia, si el objetivo está soportado por un incremento de las exportaciones y una subida paulatina de los precios del petróleo, es que Colombia, que busca entrar en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), supere el 3% en 2019.

Esta agencia se pronunció sobre el panorama político ya después de los comicios legislativos del pasado 11 de marzo. "El dominio que prevalece por parte de partidos de derecha y centro-derecha en las elecciones recientes del congreso de Colombia debería de reforzar el marco macroeconómico y fiscal del país. Es probable que los resultados electorales contribuyan a que continúe el historial de Colombia respecto a su política económica efectiva, incluyendo la consolidación fiscal gradual a mediano plazo", consideró la firma.  "El resultado de la elección presidencial será clave para determinar la agenda política. No obstante, es probable que la fortaleza de las instituciones de políticas macroeconómicas y fiscales, así como el consenso público por la estabilidad macroeconómica, impidan cambios mayores en las políticas económicas, sin importar qué candidato a la presidencia gane".

Twitter: @notillano  Web: notillano.com - El País España