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En la cárcel se vive de angustia solo el alcalde Harman y gentes caritativas les han ayudado, dicen los internos

 En la cárcel se vive de angustia solo el alcalde Harman y gentes caritativas les han ayudado, dicen los internos

La situación en la cárcel de Villavicencio es de angustia, y vivir una ilusión.

Así se expresaron algunos de los internos del establecimiento de reclusión, donde 1.782 hombres se juegan la vida, y buscan escapar milagrosamente del peligro que representa el coronavirus.

Esta es la realidad, porque del poder gubernamental, el único que se ha acordado es el alcalde de Villavicencio, Felipe Harman, quien lo ha visitado y prestado alguna ayuda, mientras que los internos esperan que lo prometido por el gobernador Juan Guillermo Zuluaga se cristalice, porque hasta la fecha ningún funcionario de su administración, ni siquiera cuando en rueda de prensa impartió la perentoria orden de colaboración, llegaron los enviados por el mandatario, es decir no fueron, desatendiendo lo determinado, pese a que la instrucción con nombre propio se dio en presencia de casi un centenar de periodistas, que de haberse ejecutado, seguramente se hubiera evitado la tragedia que ahora está de boca en boca y tiene difusión nacional e internacional.

No se ha divulgado, pero la verdad es que doce guardianes fueron calificados por la autoridad sanitaria como positivos, pese a no sentir ningún malestar, es decir ni fiebre, ni tos ni decaimiento, y por eso “·a la mano de Dios se les envió a sus casas a curarse con hierbas”.

Hay cincuenta internos de la tercera edad que están aislados en el pabellón de reclusión para las mujeres, están enfermos y toman agua panela con limón, Jengibre, Acetaminofen, y lo que personas de buena voluntad han hecho llegar como ayuda a la cárcel, ya que no es cierto que los Ministerios de Salud o Justicia hayan enviado médicos y enfermeras PARA ATENDER A LOS PRESOS O GUARDIANES.

El Noticiero del Llano estableció que solo hay un médico que trabaja en el día, y dos enfermeras que hacen los turnos de doce horas cada una.

De ciento ochenta guardianes de planta, solo están trabajando veinte, para 1.782 internos.

En este momento no hay hospitalizados, porque quien era atendido allí, se recuperó y volvió a la cárcel.

Urge que la comunidad, las gentes de buen corazón o las empresas o instituciones, lleven agua tratada, panela, atún, pan, limones, tapabocas, guantes y lo que puedan, a la cárcel. Para tal efecto pueden comunicarse con Alirio Bermúdez al celular 320 241 44 18, o al Noticiero del Llano, donde se les suministra la información necesaria para esta obra de caridad cristiana. Twitter:@notillano Web:notillano.com

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