Director: Alcides Jauregui

Digiqole ad

Familia de empresario está vendiendo sus riñones para comer y pagar deudas

 Familia de empresario está vendiendo sus riñones para comer y pagar deudas

Qazigund (India) (EFE).- En agosto de 2019 el Gobierno indio retiró de golpe la semiautonomía de la Cachemira india y, para evitar protestas, impuso durante meses un estricto confinamiento, al que le seguirían las restricciones por la pandemia: un golpe a la economía que ha llevado a algunos a poner incluso su riñón en venta.

«Lo he perdido todo y tengo que pagar más de 9 millones de rupias (unos 120.000 dólares) en deudas. Si alguien necesita someterse a un trasplante de riñón, estoy listo para vender uno de los míos», decía un anuncio publicado este mes en el diario local Kashmir Reader.
Detrás de ese anuncio está el empresario Sabzar Khan, de 26 años, que a principios del año pasado había decidido ampliar su negocio de construcción en la localidad de Qazigund, la puerta de entrada al Valle de Cachemira, animado por los buenos resultados.
Pero, tras obtener los fondos necesarios de un banco y de prestamistas locales, el 5 de agosto de 2019 el Gobierno indio eliminó la semiautonomía de esta región de mayoría musulmana en disputa con Pakistán y con un fuerte movimiento independentista.
Khan vive en una casa de barro a casi un centenar de kilómetros al sur de Srinagar, la principal ciudad cachemir, donde hasta no hace mucho soñaba con un negocio próspero.
«Primero vino el bloqueo político y militar. Luego, otro bloqueo debido a la COVID-19. Todos estos meses el negocio estuvo cerrado», lamenta el joven empresario.
Su madre, de 65 años, y su esposa, de 20 años, también decidieron poner en venta sus riñones para poder recaudar «todos los fondos posibles» y ayudarle así a pagar los préstamos después de haber vendido ya toda la maquinaria y lo que le quedaba del negocio.
La legislación india no permite transacciones financieras en trasplantes de riñón, y tanto el donante como el receptor podrían ser encarcelados por el comercio ilegal de órganos.
«Si es ilegal, entonces que el Gobierno venga a mi rescate», sentencia Khan.
La situación es tan desesperada que ahora su padre discapacitado «va de casa en casa a recoger comestibles y dinero para alimentar a la familia», explica su vecino Bashir Ganai.

Relacionado

Estadísticas para anunciantes